A poco más de 40 días de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el sistema de transporte terrestre del Aeropuerto Internacional de Monterrey acelera su modernización para garantizar un flujo eficiente, seguro y bilingüe de visitantes.

Seis Grados, Monterrey NL. Diez concesionarias de taxis aeroportuarios, con flotas que oscilan entre 20 y hasta 150 unidades, ya ejecutan planes de expansión, contratación de personal y capacitación intensiva, anticipando un incremento sostenido en la llegada de turistas internacionales que ya comienza a sentirse en la ciudad.

El eje de esta preparación gira en torno a la profesionalización del servicio. Conductores están siendo entrenados no solo en atención al cliente, sino también en protocolos de primeros auxilios y respuesta ante emergencias médicas, un valor añadido clave en eventos de alta concentración turística.

A esto se suma la incorporación del idioma inglés y el uso de aplicaciones de traducción en tiempo real, elevando el estándar de comunicación con visitantes provenientes de mercados como Japón, Corea del Sur, Turquía y Sudáfrica, selecciones confirmadas para jugar en Monterrey, con la posible presencia de Brasil en fases clasificatorias.

En términos operativos, el traslado entre el aeropuerto y el centro de Monterrey mantiene un tiempo promedio de 30 a 35 minutos, con una oferta diversificada de vehículos que incluye sedanes, unidades híbridas, vans y camionetas tipo SUV.

El servicio funcionará las 24 horas, respaldado por un sistema digital que permite a los usuarios reservar y pagar anticipadamente mediante plataformas móviles, incluyendo Aerocontaxis, asegurando tarifas definidas antes del arribo y reduciendo fricciones en la experiencia del viajero.

Cada boleto integra además un seguro de viaje que cubre accidentes, hospitalización, ambulancia y atención médica, un diferencial relevante frente a otros destinos mundialistas.

Un punto crítico en la logística será la regulación de plataformas como Uber, actualmente restringidas para recoger pasajeros en el aeropuerto, aunque con previsión de flexibilización durante el Mundial para permitir tanto ascensos como descensos. Esta medida busca ampliar la capacidad operativa ante la alta demanda, aunque también abre el debate sobre la coordinación entre servicios concesionados y plataformas digitales.

Más allá de la infraestructura y la tecnología, el principal desafío identificado por actores del sector sigue siendo la percepción de seguridad vinculada al crimen organizado, un factor país que podría incidir en la experiencia turística si no se gestiona con contundencia.

Monterrey, sin embargo, avanza con determinación, afina motores, entrena a su gente y digitaliza su oferta. Porque en 2026, el primer gol del viaje no se marcará en el estadio, sino en la pista de aterrizaje.

Con información de: Estoestour.com