Seis Grados, México.- Estamos por iniciar el verano en el hemisferio norte, pero no es pronto para que vayas planeando tu visita al Pueblo de la Eterna Navidad, Tlalpujahua, enclavado en las montañas que albergan en la temporada invernal a la Mariposa Monarca; a tan solo 2 horas y media de la Ciudad de México.
Tlalpujahua Michoacán, es un antiguo pueblo minero que después de vivir de oro y plata, ahora vive de la navidad y es que, en Tlalpujahua, más de mil personas dependen directamente de esta celebración, son alrededor de 200 talleres artesanales donde todo el año, trabajan para crear las más originales esferas de vidrio soplado que podrían estar adornando su casa la próxima temporada.
A nivel nacional, la esfera navideña elaborada por los artesanos michoacanos, es catalogada como la de mayor calidad en el mercado nacional y la segunda mundialmente, solo seguida por la producción alemana y, eso le ha valido obtener la denominación “Región de Origen”.
El señor Alfredo Valpuesta Manzano, artesano esferero con experiencia de más de 30 años, platica para Seis Grados, sobre el oficio que le ha dado fama internacional a este “Pueblo Mágico”.

Obtener la denominación “Región de Origen”, ha sido el trabajo de 13 artesanos que hasta ahora cumplimos con los estándares de calidad más altos, desde lacas, tiner, pesos y tamaños, además de la belleza de cada esfera que se realiza “a mano y boca” una a una.
El proceso inicia con el soplado del vidrio para darle la forma deseada, continua con el plateado al vacío para continuar con el decorado y la colocación del casquillo.
La esfera producida en Tlalpujahua cumple con los estándares que exigen países como Alemania, Estados Unidos y Canadá, asimismo, se le reconoce como la cuna de la esfera en México y escuela de los esfereros de Chignahuapan, Zumpango y Zacatecas.
La Feria de la Esfera se realiza desde el mes de octubre y hasta el mes de diciembre, pero, además en Tlalpujahua, entre los meses de julio y agosto, existen santuarios de avistamiento de Luciérnagas.
Verdaderos Santuarios en los que los lugareños, de la mano con autoridades estatales, han logrado la conservación de los espacios protegidos para que este insecto bioluminiscente siga maravillando a propios y extraños.

Tradiciones como los voladores de San Pedro Tarímbaro y las festividades religiosas en todas y cada una de sus comunidades, siendo la más importante el 16 de julio, el día de la Virgen del Carmen de Tlalpujahua, la cual es el mayor testimonio de fe de este pueblo minero, ya que la imagen se mantiene intacta en un bloque de adobe, después de haber sido sepultada por un talud de lodo cianurado, resultado de los residuos de la mina Dos Estrellas que hace más de 100 años se explotaba en este municipio.
La geografía es ideal para actividades de senderismo, ciclismo de montaña o motocross; el clima es predominantemente frío, así que si decides visitarlo, toma precauciones.
No dejes de visitar este pueblo mágico y maravillarte con las creaciones artesanales de sus pobladores las cuales pueden adornar tu árbol esta próxima navidad.
Con información de Martha Alicia Martínez Rangel



