En 2026, el Índice de Pasaportes Henley confirma un dominio europeo en movilidad global. Este reportaje explora qué países lideran, cómo esto impacta el turismo y qué implicaciones tiene para viajeros latinoamericanos.
Seis Grados, Bruselas. En un mundo cada vez más interconectado, el poder de un pasaporte se ha convertido en un indicador clave de la libertad de movimiento internacional, un parámetro que influye no solo en la facilidad para planear viajes, sino también en las decisiones económicas, culturales y de conectividad global. El más reciente Índice de Pasaportes Henley 2026, publicado el 13 de enero, ratifica tendencias profundas en la movilidad mundial y arroja luz sobre el turismo moderno, sus desafíos y sus oportunidades.
La Cima del Mundo: Pasaportes que Abren el Planeta
Encabezando la clasificación, Singapur conserva el título de los pasaportes más poderoso del mundo, con acceso sin visa previa a 192 destinos. Este liderazgo reafirma su posición estratégica como un centro global de negocios, finanzas y turismo de élite, permitiendo a sus ciudadanos una libertad de viaje excepcional.
Le siguen los pasaportes de Japón y Corea del Sur, empatados en el segundo lugar, con acceso a 188 destinos sin visa previa, una señal del creciente protagonismo asiático en la escena global. Esta dupla fortalece no solo el turismo intraasiático sino también las conexiones culturales y comerciales con Europa, Oceanía y América.
Detrás de ellos hay una fuerte presencia europea: los pasaportes de Dinamarca, Luxemburgo, España, Suecia y Suiza están en el tercer escalón, con 186 destinos, y otras naciones del continente, como Alemania, Francia, Italia y los Países Bajos, comparten posiciones destacadas con cifras cercanas. Esta preeminencia europea refleja décadas de acuerdos de libre movilidad dentro de la Unión Europea y políticas de reciprocidad con otras regiones.
La clasificación completa del top 10 combina países europeos tradicionales con economías de otras regiones, incluidos Australia, Canadá, Malasia y Estados Unidos, este último recuperando terreno con acceso a 179 destinos.
Brechas en la Libertad de Movimiento
A pesar de estos logros, el índice revela una brecha de movilidad global cada vez más amplia. En el extremo opuesto se encuentra Afganistán, ubicado al final del ranking, con apenas 24 destinos accesibles sin visa. Esta disparidad, que supera 160 destinos entre los extremos, evidencia profundas desigualdades geopolíticas y económicas que condicionan la experiencia del viajero según su nacionalidad.
La ampliación de estas brechas no solo afecta a individuos, sino que también moldea los patrones turísticos y las decisiones de inversión en infraestructura de movilidad, rutas aéreas y flujos de visitantes internacionales.
Turismo y Movilidad: Un Nuevo Paradigma
El poder de los pasaportes influye directamente en el turismo. Cuanto mayor es la libertad de entrada sin visa, más sencillo se vuelve planear itinerarios espontáneos, viajar por múltiples países en un mismo viaje o responder rápidamente a oportunidades de negocios y ocio. Para los destinos turísticos, tener visitantes con pasaportes de alta movilidad suele traducirse en mayor gasto, mayor duración de estancias y repetición de visitas.
Europa, con su fuerte presencia en el índice, se consolida como el principal imán turístico del planeta. Ciudades como París, Roma, Barcelona, Ámsterdam y Estocolmo no solo atraen por su patrimonio cultural, gastronomía y experiencias únicas, sino también porque son fácilmente accesibles para una gran proporción de viajeros del mundo. Este dinamismo refuerza la competitividad de destinos europeos frente a otros mercados emergentes.
América Latina en el Escenario Global
En América Latina, aunque ningún país figura con sus pasaportes en los primeros puestos globales, algunos logran posiciones destacadas. Según fuentes complementarias al índice, Chile lidera la región, ocupando un lugar relevante fuera del top 10 con acceso a 175 destinos sin visa
seguido de cerca por Argentina y Brasil. Este posicionamiento no solo fortalece el perfil viajero de los ciudadanos latinoamericanos, sino que también impulsa las oportunidades de conectividad turística para la región.
Sin embargo, la movilidad latinoamericana sigue enfrentando limitaciones en comparación con Europa y Asia. Esto se traduce en procedimientos más complejos para obtener visas, lo cual incide en la planificación de viajes, en los costos asociados y, en algunos casos, en la decisión de visitar destinos lejanos.
Perspectivas Futuras del Turismo Global

La presencia dominante de pasaportes europeos en los primeros puestos del índice 2026 no es casualidad, sino el resultado de décadas de integración política, estabilidad económica y relaciones diplomáticas estratégicas. Para los países que buscan fortalecer su industria turística, estos factores son lecciones clave: la movilidad se impulsa con acuerdos multilaterales, políticas de visa inteligentes y estrategias que reconozcan la interdependencia global.
Además, el turismo del futuro —más incluyente, sostenible y dinámico— requerirá una comprensión profunda de cómo las políticas de movilidad impactan la experiencia del viajero. Desde la planificación de rutas hasta la creación de productos turísticos adaptados a diferentes mercados emisores, los datos del Índice de Pasaportes Henley 2026 son una herramienta valiosa para gobiernos, agencias de viaje y líderes del sector.
En conclusión, el mapa de la libertad de movimiento dibujado por el índice no solo nos muestra qué pasaportes son los más “poderosos”, sino también cómo el turismo y la movilidad global están configurando las tendencias del siglo XXI. Comprender y adaptarse a esta realidad es esencial para cualquier actor que busque posicionarse en un mercado turístico cada vez más competitivo y diverso.
