Seis Grados, México.- El ¨vino de rancho¨, como se le conocía anteriormente al destilado que se producía en el sur del estado, en realidad es un mezcal de excelente calidad, que actualmente se está produciendo con el nombre de Flammam y cuenta con el apoyo de la Universidad Autónoma de Nuevo León para potenciar el desarrollo de la región.
Eduardo Pérez Tijerina, responsable del observatorio del municipio de Iturbide y líder del proyecto del mezcal universitario, recordó que la producción del ¨vino de rancho¨ en el sur del estado se remonta desde el siglo 18 y que incluso el destilado gano un concurso internacional en 1901.
El proyecto Flammam como se le denomina, es un mezcal joven, incoloro con suave tinte platinado, 100% agave silvestre, 40% de alcohol y con aroma ahumado de leña, lo que le da un cuerpo y un sabor especial.

¨Este es un proyecto exploratorio de la universidad es un proyecto de desarrollo científico en todos los ámbitos que tienen que ver con esto, el producto como destilado ha tenido cierto éxito, ya lo han solicitado para diversos proyectos de comercialización de destilados aquí en el estado¨ manifestó.
Al hablar del beneficio económico que este proyecto aporta a la comunidad, Pérez Tijerina destacó que 10 familias del Municipio de Iturbide ya dependen económicamente de la producción del destilado en forma directa.
¨Luego la construcción misma de la fábrica-escuela le ha dado trabajo temporal por año y medio a otro grupo de personas, otras 15 o 20 familias, que se suman a este proyecto¨, agrego.
¨Pero lo más importante es que ya tenemos contacto con ejidatarios no solo de Iturbide sino de otros del sur del estado con dos propuestas: una es que podemos generar economía a través del agave silvestre que ya tienen ahí y otra que los estamos capacitando para que puedan jimar la piña y se las estamos comprando¨ explico Tijerina.
Al mezcal se le ha nombrado Flammam en honor al lema de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Alere Flammam Veritatis, cuya traducción al español es ¨alienta la flama de la verdad¨.
El proyecto también incluye un vivero tradicional con propagación por semilla, donde ya se han desarrollado mas de 100 mil plantas; y con la implementación del laboratorio de propagación in vitro, se espera producir hasta 500 mil plantas de agave al año.

Garantizar la sostenibilidad del proyecto es prioritario y por cada agave procesado se busca sembrar al menos 25 nuevos, asegurando de esa manera la continuidad en la producción del mezcal.