En el marco del Día Mundial del Agua 2026, Grupo AlEn A través de su programa Agua en mi Escuela, han logrado la instalación de 90 sistemas de captación de agua de lluvia a nivel nacional, beneficiando a más de 25 mil personas de 10 estados (Chiapas, Estado de México, Querétaro, Guanajuato, Jalisco, Michoacán; Morelos, Nuevo León, Puebla y Veracruz).

Seis Grados, México.- En el marco del Día Mundial del Agua 2026, bajo el lema global “Donde fluye el agua, crece la igualdad”, Grupo AlEn, a través de Fundación AlEn y en alianza con Cloralex e Isla Urbana, destaca el impacto social de su programa Agua en mi Escuela (AEME). Este año, la conversación pone énfasis en cómo el acceso al agua se convierte en un factor clave para avanzar hacia la igualdad de género.

Antes de la intervención del programa, la realidad en muchos planteles resultaba compleja. En diversas comunidades escolares, niñas y madres de familia dedicaban parte de su tiempo a acarrear agua o a coordinar la llegada de pipas para cubrir necesidades básicas del plantel.

Día Mundial del Agua 2026, Grupo ALEn y Agua en mi Escuela logran impacto social

Desde su implementación, Agua en mi Escuela ha instalado 90 sistemas de captación de lluvia en 10 estados del país (Chiapas, Estado de México, Querétaro, Guanajuato, Jalisco, Michoacán; Morelos, Nuevo León, Puebla y Veracruz) . Con una capacidad de captación de 38,250 metros cúbicos de agua pluvial, el programa ha contribuido a eliminar el transporte manual de agua y ha beneficiado a más de 25,000 personas, de las cuales más de la mitad son mujeres y niñas.

“Nuestra meta es que el agua impulse la higiene, salud e igualdad en cada aula. Al fortalecer la infraestructura de captación, brindamos seguridad a las familias y contribuimos a que las niñas puedan desarrollarse plenamente en la escuela, en entornos dignos y con mejores oportunidades”, destacó Mariel Jiménez, Directora de Sostenibilidad de Grupo AlEn.

Además de la instalación de infraestructura, Agua en mi Escuela impulsa talleres de educación ambiental que promueven el uso responsable del agua y fortalecen la corresponsabilidad dentro de las comunidades escolares. En estos procesos, la participación y el liderazgo de las mujeres en la gestión del agua resultan fundamentales para asegurar la sostenibilidad de los sistemas a largo plazo.