Tuluá fortalece su papel como centro comercial del Valle del Cauca mientras impulsa proyectos turísticos, y recibe reconocimiento internacional gracias al trabajo de la Organización Mundial de Periodismo Turístico.
Seis Grados, Tuluà, Valle de Cauca, Colombia, este municipio de Colombia conocido desde hace décadas como “el corazón del Valle”, atraviesa una etapa que podría marcar un antes y un después en su historia reciente. Durante mi visita a la ciudad y al analizar los proyectos que hoy avanzan en el territorio, encontré una comunidad que busca fortalecer su tradicional vocación comercial mientras apuesta por el turismo, la cultura y la seguridad como motores complementarios para su desarrollo.
La ubicación estratégica de Tuluá ha sido históricamente una de sus mayores fortalezas. Su papel como centro de comercio y servicios para buena parte del centro del departamento la ha convertido en un punto de referencia para empresarios, productores agrícolas y visitantes.
Sin embargo, en los últimos años la ciudad ha comenzado a mirar más allá de su actividad económica tradicional y ha identificado en el Ese proceso no ocurre de manera aislada. Está acompañado por inversiones públicas, proyectos de infraestructura, fortalecimiento institucional y una visión que busca posicionar a Tuluá dentro del mapa turístico regional.
El turismo gana espacio en la agenda de desarrollo
Uno de los aspectos que más llama la atención es la magnitud de las inversiones proyectadas para fortalecer la oferta turística local.
La administración municipal y la Gobernación del Valle del Cauca han priorizado iniciativas que buscan convertir a Tuluá en un destino con mayor capacidad de atracción para visitantes nacionales e internacionales.Entre los proyectos más relevantes se encuentran la intervención del Lago Chilicote y el desarrollo del complejo turístico de la Cruz del Picacho.


Solamente en una primera etapa, estas iniciativas superan los 8.000 millones de pesos en inversión y están orientadas a generar empleo, dinamizar la economía local y crear nuevos espacios para el disfrute de residentes y visitantes.
La apuesta no termina allí. Durante la presentación de la agenda de obras para el municipio se anunció un paquete de inversiones que supera los 60.000 millones de pesos para 2026, incluyendo infraestructura turística, mejoramiento de espacios públicos y proyectos que buscan fortalecer la conectividad y la experiencia de quienes visitan la ciudad.Uno de los proyectos más emblemáticos es la Cruz del Picacho.
La primera fase contempla una inversión superior a los 5.600 millones de pesos y se estima que generará cerca de 100 empleos directos durante su ejecución, además de beneficiar a alrededor de un centenar de prestadores de servicios turísticos de la región.
Seguridad y confianza para atraer visitantes
Ningún destino turístico puede consolidarse sin condiciones adecuadas de seguridad. Esa realidad ha sido entendida por las autoridades locales, que han incorporado este tema dentro de la estrategia de posicionamiento de la ciudad.
La percepción de seguridad influye directamente en la decisión de viaje de los visitantes y en la confianza de los inversionistas. Por esa razón, la ciudad trabaja en fortalecer la coordinación institucional y mejorar las condiciones para residentes y turistas.
El objetivo es claro: que quienes lleguen a Tuluá encuentren una ciudad organizada, con infraestructura en crecimiento, servicios cada vez más preparados y una oferta turística que combine naturaleza, cultura, gastronomía y experiencias religiosas.
Una visión compartida para fortalecer el destino
Otro avance importante ha sido la creación del Consejo Consultivo de Turismo, un espacio que reúne a empresarios, operadores turísticos y autoridades con el propósito de construir una estrategia conjunta para el desarrollo del sector. La iniciativa busca consolidar una oferta más competitiva y coordinar esfuerzos para atraer visitantes durante todo el año.
A esto se suma el reconocimiento que ha recibido la ciudad como escenario de encuentros regionales relacionados con el turismo.
Tuluá fue sede del Encuentro Departamental de Autoridades de Turismo, evento que reunió representantes de más de 30 municipios y contó con acompañamiento del Gobierno Nacional. Durante la jornada se presentaron proyectos como el circuito turístico que conectará diferentes espacios urbanos y naturales de la ciudad, reforzando su papel dentro de la estrategia turística del departamento.
El reconocimiento internacional que fortalece la imagen del territorioEn medio de este contexto de transformación, un hecho reciente tuvo especial significado para el Valle del Cauca y para la promoción turística regional.
La Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT) recibió la Orden Independencia Vallecaucana en grado Cruz de Caballero, uno de los reconocimientos más importantes otorgados por la Asamblea Departamental del Valle del Cauca. La distinción fue concedida por sus 15 años de trabajo ininterrumpido en favor de la comunicación turística, la difusión responsable de destinos y la promoción de los valores culturales y naturales de la región.

La resolución destacó el impacto que la organización ha tenido en municipios como Riofrío, Trujillo, Candelaria, Calima-El Darién, Guadalajara de Buga, Cali y Tuluá, contribuyendo a proyectar estos territorios ante audiencias nacionales e internacionales mediante una red global de periodistas especializados.
La ceremonia de entrega se realizó precisamente en Tuluá, un hecho simbólico que refleja la importancia creciente que la ciudad está adquiriendo dentro de la agenda turística del departamento.
Un futuro que comienza a tomar forma
Al recorrer Tuluá y analizar los proyectos que hoy avanzan en la ciudad, resulta evidente que existe una apuesta seria por construir un destino más competitivo. El desafío será mantener la continuidad de las inversiones, fortalecer la seguridad, mejorar la promoción y garantizar que el crecimiento turístico genere beneficios reales para la comunidad.

Lo que observé es una ciudad que no renuncia a su identidad comercial, pero que entiende que el turismo puede convertirse en un aliado estratégico para impulsar empleo, atraer inversión y fortalecer el sentido de pertenencia de sus habitantes.
Tuluá todavía está escribiendo este nuevo capítulo. Sin embargo, las obras en marcha, la articulación institucional y el reconocimiento internacional que recientemente recibió la Organización Mundial de Periodismo Turístico muestran que el camino ya está trazado y que el corazón del Valle del Cauca busca latir con más fuerza que nunca.


